El perseguidor no 84- El vuelo de icaro/ Miercoles, 8 de Febrero de 2012, Tenerife

Οκτώ ποιήματα από το Τετράδιο πειραμάτων, μετεφρασμένα στα Ισπανικά από τον Mario Domínguez Parra, και δημοσιευμένα στο El perseguidor, Tenerife.

ANNA NIARAKIS

OCHO POEMAS

 

Traducción y notas: Mario Domínguez Parra

 

 

La triste ciudad de los humanos.

De los humanos de lógica perdida,

de sentimientos perdidos –

que asfixia bajo sábanas de carne,

bajo soledades prestadas– buscando

la muleta de la existencia.

Te deseo, me dijeron tus ojos

Te deseo, me dijo tu cuerpo

Y yo,

busco ciudades astrales

diferentes de las que mis antenas

detectan,

iguales que las que tus venas

indican.

Lampiri, 23-03-03

 

 

ausencia

Tantos poemas, conjuros para la soledad,

mis iracundos intentos por no olvidar,

mis insufribles tentativas de recordar…

Tendrías que faltar con frecuencia.

Llenos mis cajones.

Y pensar que, cuando

nos encontremos,

me bastaría el silencio.

 

 

 

fuerzas de cohesión

¿De quién te enamoras, me pregunto:

del otro o de la posibilidad?

 

 

cita después de años

Hablas despacio, me miras a los ojos con timidez.

Quieres ocultarte. Y otra vez no.

Quieres decirme. Y otra vez no.

Es el significado escrito en el aire.

Lo engullimos junto con nuestras copas.

Sé que querrías cogerme la mano.

Y de nuevo no.

La ironía salva los pretextos.

¿Quién nos salvará a nosotros?

Soy gota de sudor que anida

en el hoyuelo de tu garganta. Allí me oculto,

siento tu calor, la vena que late

como ordena el corazón. Me evaporo, devengo aire

que inhalas y exhalas. Me enrosco en

el humo de nuestros cigarrillos, en el vacío que

separa nuestra materia. Y otra vez de regreso.

En mi cuerpo.

En mi mundo.

Te apoyas sobre su esférica bóveda.

Las palabras ocultarán los pensamientos.

Me sacudiré cual resorte sobre

tu cabeza, apuraré hasta la última

gota de mi copa y me iré.

Cogeré mi cuerpo y lo encerraré

en una habitación. Y te arrepentirás.

De no verme.

Busca bien en tus bolsillos.

He dejado un rugoso

trocito de mí,

en el instante en que pagabas la cuenta.

Diré buenas noches y no volveré la

cabeza.

Miraré hacia delante,

recto hacia delante.

¡La nada!

 

 

 

desequilibrio

Mi cuerpo ejecuta lo factible.

Mi mente tiende a lo inalcanzable.

Si no te llamaran Quimera, no te querría.

 

 

 

ausencia

Tu ausencia trepa como el gato

el canalón, por ventanas abiertas entra furtivo 

por las noches.

Y si alguna vez un fuerte ruido me despierta

es por el gato que se tropezó entre las macetas.

Maúlla algo quejumbroso y después busca abrigo

en mi cama. De siete vidas él,

mucho más resistente tu ausencia.

 

 

 

bad bargain (1)

En la renuncia a los placeres.

En un cuchillo de cocina

concentro la refutación telescópicamente.

Corto los puentes.

Corto las verduras.

Pensamientos automáticos brotan

de costumbres orgásmicas.

Movimientos maquinales.

Manufacturo definiciones en

un crucigrama inexistente.

Las palabras ya cuelgan

crucificadas.

Las descuelgo y las arrojo

en desorden por el suelo.

Pasan días. Las miro

con desesperación.

No las entiendo.

Pruebo a decirlas

pero mi lengua se niega

a pronunciar consonantes.

En esto, nunca estábamos

en consonancia.

Cuando durante mi niñez

me abandonaste te llevaste

mi efluvio más inocente.

Y me dejaste palabras

infinitas, inválidas

como compañía.

 

 

 

a ti

                                                A Yannis Livadás

A ti se dirige este poema.

Como tantos otros.

A ti que garabateas jeroglíficos

bajo la luna de un desierto.

O de una ciudad desierta, manchando

sus sucios muros con pintura roja.

Que deambulas al rayar el día,

medio borracho, medio loco

por callejuelas, plazas y vacías

avenidas,

inmóvil.

A ti que te alzas a un lado

del silencio, balbuciendo frente

al fuego y su perpleja ira.

Que plantas jacintos en una seca

vertiente de palabras muertas y

aguardas la primavera.

Portador de palpitaciones dispares,  

de buena figura

inquebrantable y pesado

en la lucidez de tu tristeza.

Perdido.

Descubres lo que

perderás una y otra vez.

Sacudes desde la negrura

las charreteras de colores

y tomas tu rumbo.

Increíble esperanza de mi porfía.

A ti,

que no sé

quién eres;

solo sé que

vienes…

Nota

 

(1) En inglés en el original: «Mal negocio». 

Nota bio-bibliográfica

 

La poeta y traductora griega Anna Niarakis nació en 1979 en Atenas. Es química de formación y trabaja como investigadora de doctorado en la Universidad de Patras. Estos poemas pertenecen a su primer libro, Cuaderno de experimentos (Tetradio piramaton, Patras, Jaramada, 2010). Algunas de sus traducciones se han publicado en evistas literarias, tanto en formato papel como en la red. Edita un blog, Antipíisi (Antipoesía): https://antipoihsh.wordpress.com/. Además, dirige una revista de poesía en Internet, To parázyro (La ventana): http://toparathyro.wordpress.com/.

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